menos de 80 días de que comience el Mundial 2026, la capital de Jalisco no se prepara para una fiesta, sino para una emergencia sanitaria.
El detonante: Agua con olor a muerte
Desde inicios de 2026, los grifos de más de 170 colonias en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) comenzaron a escupir un líquido turbio, de colores que van del amarillo al negro.
Director despedido y un SIAPA rebasado
La presión social en el Día Mundial del Agua fue el límite. Tras protestas masivas donde ciudadanos exhibieron botellas de agua contaminada, el gobernador Pablo Lemus anunció la destitución de Antonio Juárez Trueba, director del SIAPA.
El conflicto de las represas: El Zapotillo y la infraestructura obsoleta
El problema no es solo la falta de agua, sino cómo se gestiona:
Lago de Chapala: Provee más del 60% del agua, pero llega altamente contaminada por descargas industriales y agrícolas del Río Lerma.
Plantas obsoletas: La planta potabilizadora de Miravalle tiene 70 años y ya no tiene capacidad para limpiar los coliformes fecales y metales detectados recientemente.
Represas polémicas: Mientras el gobierno presume proyectos como la presa El Zapotillo, colectivos como MAPDER y habitantes de Temacapulín advierten que estas "megaobras" no garantizan el suministro y solo sirven para el despojo de territorios.
Conclusión:
Guadalajara está atrapada entre tuberías viejas, falta de transparencia y un modelo de gestión que prioriza el concreto sobre la salud. La crisis del agua no es un problema del futuro; es un colapso que ya está aquí.
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